La virtualidad da cuenta de cosas que existen pero no son reales en lo tacito de la existencia sensorial física de un individuo

El esquema de lo virtual conjugado a la realidad se basa en algo que tiene que ser intervenido de una forma especifica para que exista. Hologramas. Lo anterior desde el punto de vista primitivo de la visión, todo aquello, –como las viñetas en el comic– que sale de nuestro campo de visión (o yendo más allá de la percepción visual) deja de existir, y el hecho de intervenirlo al ponerlo dentro del campo visual; le da vida.

Las distintas discusiones que subyacen a lo virtual y la realidad virtual, no son sino un cambio de contexto desde la evolución de la mirada, si hacemos una línea de tiempo histórico-social a obras producidas por el hombre que necesiten de la percepción visual para poder ser reales daremos cuenta de esto, viendo que el punto de inflexión entre un esquema antiguo y uno nuevo será lo que nos dé la razon.

La introducción en la era moderna y postmoderna de nuevos sistemas para la creación de imágenes, estáticas o en movimiento, nos pone ante el mismo asombro por el que han debido de pasar aquellos que observaron alguno de los tantos salones en los que las “nuevas vanguardias” fueron rechazadas o aceptadas.
una de las diferencias primordiales de aquellos tiempos y los de ahora, es que los mecenas de los creradores de las nuevas realidades no son más que los propios núcleos de desenvolvimiento social en el que se desarrolla el individuo, que desee poner de manifiesto aquel mundo virtual que sólo le pertenece a sí. La intrusión de un medio como los computadores personales y su virtualidad intrínseca nos da pie a pensar, que socialmente el hecho de estar con una maquina capaz de producirnos estímulos, no es más que una nueva forma de expresión y viviencia.